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El oasis de complejidad

hace 7 días

La industria está como loquita con la AI.

Y con razón: la AI codea muy bien. O sea, muuuuy bien.

Entonces aparece la lectura rápida: si una persona produce 10x, no hacen falta equipos grandes. Y arranca la euforia con los layoffs, como si hubiéramos descubierto que el software ya está “resuelto”.

Mi take: eso es un oasis de complejidad.

Sí, la productividad subió una barbaridad. Pero hoy, en gran parte, estamos usando AI para hacer más rápido el software de siempre: formularios, botones, CRUD, backoffice. Sirve. Muchísimo. Pero eso no es el futuro; es una transición.

Y acá está el punto importante: la misma posibilidad técnica que hoy baja el costo de construir, mañana sube la ambición.

La AI no solo acelera a los devs. También cambia lo que el usuario espera. Si una app te entiende, te sugiere, te resuelve pasos y se anticipa, después no querés volver feliz a “llená este form y hacé click acá”.

Entonces la vara sube. Para usuarios y para equipos.

Y eso empuja una rueda que no se frena:

más capacidad técnica → más ambición de producto → usuarios más exigentes → software más complejo

Pasa con las consolas de juegos: hardware más potente, juegos más exigentes, y vuelve a empezar.

Acá es parecido, pero a escala humanidad/industria.

Por eso me parece floja la lectura de “la AI codea bien, entonces vamos a necesitar menos equipos”.

No necesariamente.

Lo que probablemente pase es otra cosa: el código se abarata, pero la complejidad real sube.

Porque construir software de esta nueva etapa no es solo escribir features más rápido. Es coordinar mejor producto, interacción, contexto, data, modelos, orquestación, evaluación y comportamiento en producción.

Resolver con AI los problemas de hoy es la parte fácil.

La posta es pasar esa etapa y empezar a construir el software de mañana.